POSTRES
El postre pasa de ser antiguamente plato de eventos familiares y celebraciones, a un plato fijo en la repostería. Se aprovecha los productos de temporada, y abundantes en un breve espacio de tiempo. Como los higos en almíbar o las manzanas asadas. O como modo de salida de los productos que van empeorando para su consumo como la torrija y la compota.
En los postres riojanos también se puede degustar la calidad de sus frutas como el melocotón, manzanas, higos, peras,… También hay influencia mediterránea en la repostería, la almendra que es la base principal de diversos productos como los fardelejos y el mazapán.
El vino no solo se degusta en la copa, sino que también da forma a muchas presentaciones como el melocotón con vino, peras al vino, sopanvino, etc.…
Distintos postres como el melocotón con vino, fardelejos, fresas con chocolate, manzanas asadas, natilla de suspiros, compota, peras al vino, chocoruelas, torrijas, cazuela, buñuelos de calabaza, arroz con leche, leche frita, turrón de capota, rosquillas, tarta de fresa, queso con nueces y miel, dulce de membrillo, flan de huevo, dulce de higo, dulce de membrillo, trufas con chocolate, mazapanes, etc.…
Natillas con suspiros.
Ingredientes (para 4 personas)
-Para las natillas
-6 Yemas de huevo
-1 l de leche
-150 g de azúcar
Para los “suspiros”
-½ l de leche
-2 ramas de canela
Forma de Proceder
Separamos las yemas de las claras, en una cazuela batimos las yemas, con el azúcar, echándole por encima la leche templada. Mezclamos bien.
Arrimamos la cazuela a fuego muy lento, para que no se corte, no paramos de dar vueltas hasta que se espesen, es importante no dejar hervir pudiendo hacerse al baño maría.
Vertemos sobre una fuente o en cuencos individuales y dejamos enfriar.
En otra cazuela ponemos leche a hervir con azúcar y un poco de canela. Batimos las claras a punto de nieve con una pizca de azúcar.
Cogemos cucharadas de clara y las echamos sobre la leche según empiece a hervir les damos la vuelta y rápidamente los colocamos sobre las natillas. Estas claras así dispuestas en La Rioja las llamamos “suspiros”.
Aparte se quema un poco de azúcar en una sartén y adornamos las natillas echándoles un hilillo de azúcar quemada por encima.